martes, 8 de noviembre de 2011

Obra Cézanne; Montaña Santa Victoria

En sus obras, Cézanne intentó conseguir la representación naturalista, la expresión personal y el orden pictórico; manifestó un interés progresivo en la representación de la vida contemporánea, pintando el mundo como sus ojos lo veían. Luchó por desarrollar una observación auténtica del mundo visible a través de método, ordenaba lo que veía en formas simples y planos de color. “Quiero hacer del impresionismo algo sólido y perdurable como el arte de los museos” decía, subrayando su deseo de unir la observación de la naturaleza con la permanencia de la composición clásica. 
Es característico en sus obras las pinceladas repetitivas, sensibles y exploratorias. Pequeñas pinceladas que junto con planos de color se conjugan para formar campos complejos, expresando al mismo tiempo las sensaciones del ojo que observa y una abstracción de la naturaleza observada. Quería ofrecer una visión auténtica de la realidad, y para ello observa los objetos distintos puntos de vista, lo que le lleva a representarlos desde perspectivas diferentes simultáneamente. Estaba interesado en la simplificación de las formas que ocurrían naturalmente a su esencia geométrica.
“Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de estas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se quiera. Cézanne, 1904.
"Montaña Santa Victoria desde la carretera de Tholonet."
Entre los paisajes más apreciados por Cézanne es la montaña Sainte-Victoire su preferida, en esta como en muchas de sus obras, podemos observar como la montaña es el centro y lo más importante de la obra, La obra está compuesta de un entramado de líneas cubiertas de una gran paleta de color aplicadas rápidamente y distribuyendose en trazos amplios que le abren camino a los cubistas. Tiene una gran variedad de color, verde, azul, amarillo, naranja, y todas sus gamas posibles. Esta obra es exactamente lo que refleja ser un post impresionista, el pincel mas relajado y una imagen que te hace sentir estar viendo el lugar en persona, una imagen de algo que los ojos de alguien mas vieron y quisieron compartir con quienes apreciáramos sus obras. Se encuentra en el museo de Hermitage en San Petersburgo, óleo sobre lienzo, mide 78cm x 99cm y se hizo del año 1896 a 1898. Con esto no nos queda mas que darnos cuenta que estos artistas son una gran fuente de inspiración, son apasionados hacia lo que aman y entregados a su trabajo y sus creencias; creencias que cambiarían toda una era del arte. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario